Casos de uso

Cuándo contratar un fulfillment y cuándo todavía no.

Ocho puntos de quiebre que escuchamos seguido. Si reconoces el tuyo, abajo está qué parte de la operación lo atiende. Y si tu momento todavía no llegó, también te lo decimos.

Ocho puntos de quiebre

Lo que nos cuentan el primer día

Ninguno de estos empieza con “necesito un 3PL”. Empiezan con algo que dejó de funcionar.

  • Crecí más rápido que mi bodega

    Dónde se rompe

    El inventario ya no cabe, apilas cajas en pasillos y cada pedido tarda más en salir porque nadie encuentra nada.

    Qué ponemos nosotros

    • Posiciones de rack que crecen y bajan con tu temporada
    • Pagas el espacio que ocupas, no un contrato anual completo
    • Ubicación registrada por SKU: se acabó el buscar a ojo
    Ver almacenaje
  • Empaco los pedidos yo y ya no me alcanza el día

    Dónde se rompe

    Lo que empezó como una hora por las tardes se volvió la jornada completa — y la está poniendo quien debería estar vendiendo.

    Qué ponemos nosotros

    • Recibimos, guardamos, preparamos y despachamos por ti
    • Hora de corte fija para que salga el mismo día
    • Tu equipo vuelve a comprar, negociar y vender
    Ver fulfillment
  • Importo contenedores y no sé dónde bajarlos

    Dónde se rompe

    Llega el contenedor, la aduana libera y nadie tiene a dónde mandarlo ni quién lo descargue y lo cuente.

    Qué ponemos nosotros

    • Recepción de contenedor con descarga y conteo pieza por pieza
    • Conexión con Manzanillo y trámite aduanal integrado
    • Del puerto a tu inventario disponible sin bodega intermedia
    Ver importación
  • Entro a México desde fuera y no quiero abrir entidad

    Dónde se rompe

    Quieres vender en México pero montar empresa, bodega y equipo local te frena meses y encarece la prueba.

    Qué ponemos nosotros

    • Operamos tu inventario en México sin que abras entidad legal
    • Importador de registro y nacionalización resueltos
    • Ejecutivo bilingüe: tratas en tu idioma
    Ver 3PL en México
  • Vendo a cadenas y me penalizan por errores de entrega

    Dónde se rompe

    Cita de andén, etiquetado por tarima, tolerancias de fecha. Un error y la penalización se come el margen del pedido.

    Qué ponemos nosotros

    • Etiquetado y tarimas al estándar que pide cada cadena
    • Cita de andén gestionada y entrega dentro de ventana
    • Trazabilidad por lote y caducidad cuando aplica
    Ver B2B y mayoreo
  • Vendo en varios canales y el inventario no cuadra

    Dónde se rompe

    Tienda propia, marketplace y redes leen el mismo stock. Tarde o temprano vendes algo que ya no tienes.

    Qué ponemos nosotros

    • Un solo inventario sincronizado con todos tus canales
    • Descuento en tiempo real para evitar sobreventa
    • Conexión nativa con las plataformas donde ya vendes
    Ver integraciones
  • Se me viene temporada alta y no sé si aguanto

    Dónde se rompe

    Buen Fin y Navidad multiplican los pedidos por cinco durante tres semanas — y luego todo vuelve a la normalidad.

    Qué ponemos nosotros

    • Capacidad que sube en el pico sin contratar de planta
    • Personal entrenado disponible cuando lo necesitas
    • Bajas otra vez en enero sin cargar con la estructura
    Ver fulfillment
  • Las devoluciones se me acumulan en una esquina

    Dónde se rompe

    Regresa mercancía, nadie decide si se revende o se da de baja, y el capital se queda parado en una pila.

    Qué ponemos nosotros

    • Recepción, inspección y clasificación de lo que regresa
    • Cuatro destinos definidos: revender, reparar, liquidar o baja
    • Visibilidad de cuánto valor tienes detenido ahí
    Ver devoluciones
La otra mitad

Cuándo NO deberías contratarnos todavía

Somos el operador que se beneficia si contratas. Por eso estas cuatro también van aquí: son los casos en los que mover tu operación ahora te sumaría un costo sin quitarte un dolor.

  1. 01

    Tu volumen todavía es bajo

    Con pocos pedidos al mes, empacar tú mismo sale más barato y te enseña tu propia operación. El punto de quiebre no es una cifra de ventas: es cuando esas horas ya valen más en comprar, negociar o vender.

  2. 02

    Tu catálogo no está definido

    Sin SKUs claros y códigos legibles, tercerizar amplifica el desorden en vez de resolverlo. Ahora quien se equivoca no eres tú, y corregirlo toma más pasos. Eso se arregla antes de mover nada.

  3. 03

    Tu producto pide un trato muy particular

    Si cada pedido lleva un armado distinto, o un cuidado que solo tu equipo sabe dar, un proceso estandarizado se va a pelear con tu producto. Se puede cotizar aparte, pero a veces sale caro y es mejor saberlo antes.

  4. 04

    Todavía no conoces tus números

    Si no sabes cuántos pedidos mueves, cuánto te cuesta empacar uno y qué porcentaje sale a tiempo, no vas a poder juzgar si te mejoramos algo. Sin línea base, cualquier cotización parece razonable.

Si te reconociste en alguna, la respuesta honesta es todavía no. El desglose completo —con las ventajas y las desventajas de tercerizar— está en outsourcing logístico: ventajas y desventajas.

¿Ninguno encaja?

Cuéntanos qué se te está rompiendo

No todas las operaciones caben en ocho cajas. Si lo tuyo es una mezcla de varias —o algo que no está aquí— platícanos qué está pasando y te decimos con franqueza si te servimos.

Hablemos

Empieza por tu situación, no por el catálogo

Cuéntanos cuántos pedidos mueves al mes y qué te está frenando. Te decimos qué parte de la operación conviene mover primero.

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