Un SKU es un código que tú inventas para identificar tus productos dentro de tu operación; un GTIN es un número global, único y comprado a un organismo oficial, que identifica ese producto ante el mundo entero. Confundirlos es el error que más publicaciones frena cuando una marca entra por primera vez a un marketplace.
La distinción importa porque uno lo controlas tú y el otro no. Si tu SKU está mal armado, el problema es interno y lo arreglas en una tarde. Si te falta el GTIN, no puedes publicar.
Los cinco términos, en una tabla
| Término | Qué es | Quién lo asigna |
|---|---|---|
| SKU | Código interno para identificar cada variante de producto en tu inventario | Tú |
| GTIN | Número global de artículo comercial; el identificador universal del producto | GS1 (organismo oficial) |
| UPC | Un GTIN de 12 dígitos, formato usado principalmente en Norteamérica | GS1 |
| EAN | Un GTIN de 13 dígitos, formato usado principalmente en Europa | GS1 |
| Código de barras | La representación gráfica —las barras— de cualquiera de esos números | Se genera a partir del número |
La confusión más común: pensar que "código de barras" es un tipo de número. No lo es. Es la forma visual de imprimir un número para que un escáner lo lea. UPC y EAN son ambos GTIN, solo cambia la cantidad de dígitos.
El SKU: lo que tú controlas
El SKU es tu sistema de nomenclatura interno. No hay reglas oficiales, pero sí buenas prácticas que te ahorran dolores de cabeza más adelante:
Un SKU por variante, sin excepciones. Si vendes una playera en tres tallas y dos colores, son seis SKU, no uno. Cada combinación que un cliente puede pedir por separado necesita su propio código. Es la regla que más se rompe y la que causa más descuadres de inventario.
Legible pero corto. PLY-NEG-M te dice qué es de un vistazo; 8842 no. Pero tampoco lo hagas tan largo que nadie pueda dictarlo por teléfono.
Sin caracteres problemáticos. Nada de espacios, diagonales, acentos ni eñes. Muchos sistemas los interpretan mal al importar o exportar archivos.
Nunca reutilices un SKU. Si descontinúas un producto, ese código muere con él. Reciclarlo mezcla el historial de ventas de dos productos distintos y arruina cualquier análisis posterior.
El GTIN: lo que tienes que comprar
Los GTIN se obtienen de GS1, la organización que administra el sistema a nivel mundial (en México es GS1 México). Te asignan un prefijo de empresa, y a partir de ahí generas los números de cada producto.
Dos advertencias que salen caras:
No compres códigos de barras "baratos" a revendedores. Existen sitios que venden GTIN sueltos a precios muy por debajo de GS1. Son códigos que originalmente se asignaron a otra empresa y se revenden. Amazon y otros marketplaces validan que el prefijo del GTIN corresponda a la empresa que publica, y cuando no coincide, bloquean la publicación. El ahorro se convierte en un catálogo entero que no puedes subir.
Si fabricas marca propia, los GTIN son tuyos. Si revendes producto de otra marca, ese producto ya tiene su GTIN y debes usar ese, no crear uno nuevo.
Cuándo el marketplace no te pide GTIN
Hay excepciones. Algunos marketplaces permiten publicar sin GTIN en categorías como productos artesanales, hechos a mano o marcas propias registradas, normalmente pidiendo una exención que tú solicitas. Es una salida legítima, pero no la des por hecho: varía por categoría y por plataforma, y cambia con el tiempo. Verifícalo en la plataforma donde vayas a vender antes de mandar a imprimir etiquetas.
Cómo se conecta esto con tu operación física
Aquí es donde la teoría se vuelve costo real. Cuando tu producto llega a un almacén, alguien tiene que poder identificarlo sin abrir la caja ni preguntarle a nadie.
- Producto sin código de barras escaneable = alguien lo identifica a ojo. Es más lento y es donde nacen los errores de picking.
- Producto con código pero ilegible (impreso borroso, sobre superficie curva, tapado por otra etiqueta) = mismo problema, con el agravante de que parece resuelto.
- Dos productos distintos con el mismo código = descuadre garantizado, y de los difíciles de rastrear.
Si tu producto llega sin código escaneable, un operador logístico puede etiquetarlo en recepción, pero es un trabajo adicional que se cobra por unidad. Mandar el producto ya etiquetado desde origen casi siempre sale más barato.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un GTIN distinto por talla y color? Sí. Cada variante que se vende por separado necesita su propio GTIN, igual que su propio SKU.
¿Puedo usar mi SKU como código de barras? Para uso interno del almacén, sí — se puede generar un código de barras a partir de tu SKU. Para publicar en un marketplace que exige GTIN, no: son cosas distintas.
¿El GTIN caduca? El número no caduca, pero la membresía con GS1 se renueva periódicamente. Si dejas de renovarla, tus códigos pueden quedar sin respaldo de validación.
¿Qué hago si mi proveedor no me da el GTIN? Pídeselo formalmente antes de comprar volumen. Si es producto de marca propia fabricado por un tercero, el GTIN lo tramitas tú.
Tener el catálogo bien codificado no es burocracia: es la condición para que tu inventario cuadre, para que las publicaciones no se traben y para que quien prepara tus pedidos no tenga que adivinar. Si estás armando tu catálogo para entrar a marketplaces y quieres que la parte física quede resuelta desde el primer día, cotiza tu fulfillment con nosotros — o revisa cómo trabajamos la preparación para marketplaces.